Raíces de nuestra cultura política I

 

                                                                        Publicado en Diario Alfil: 13 de Mayo 2026


Presente y Pasado

El desafío de la saga que pude desarrollar, (Alfil diario-blog miradas políticas y otros enfoques 2025-026) se refiere al método necesario para evitar un escrito de carácter contestatario, de   distintas posiciones de prestigiosos estudiosos de nuestra historia. Para enfrentar ese desafío me planteé tomar como eje dos cuestiones, a mi juicio interdependientes.  

Una, como afectaron las distintas etapas o Gobiernos, el desarrollo de la democracia capitalista del Estado Argentino. La segunda, cómo afectaron    sus distintas políticas el desarrollo económico de argentina. Este enfoque me permitió estudiar distintos acontecimientos desde una mirada sistémica, atendiendo lo “que se produce” y lo que ingresa” al modelo de funcionamiento de lo político y económico.

 

Democracia capitalista

En mi concepto: La democracia capitalista se constituye a partir de tres principios fundamentales: libertad, igualdad y fraternidad. Estos principios se corporizan en el respeto a la ley, en estrategias de desarrollo sustentable que incorporen a las mayorías dentro de un estado de bienestar económico y cultural en constante crecimiento, dentro de un clima de libertad y respeto hacia las minorías. Todo ello se orienta a la búsqueda permanente de fortalecer la identidad del pueblo como ciudadanos activos, comprometidos con un proyecto común en el que el respeto por el otro prevalece sobre las diferencias.

Esta caracterización de la democracia capitalista, requiere que tengamos en cuenta la complejidad de los procesos sociales y políticos, que por su propia naturaleza son asincrónicos y dependientes de la calidad de los representantes, como bien lo señala Schumpeter. (1942).

Sabemos que: la democracia capitalista enfrenta tribulaciones: por las diferencias de intereses, por los choques culturales y el significado de las libertades y el desarrollo económico. Sin embargo, su vitalidad reside en la capacidad de las instituciones y de los ciudadanos para transformar esas tensiones en un proyecto compartido, con un profundo respeto por la ley, las libertades ciudadanas y los cambios que cada etapa histórica exige

Natalio Botana, (2001) señala que la república no es solo un ideal político, sino la condición estructural del capitalismo: sin división de poderes, seguridad jurídica y estabilidad institucional, el mercado no puede funcionar de manera confiable.

José Nun, (2015) entiende la democracia como un régimen político que no puede reducirse a elecciones periódicas, sino que debe garantizar participación ciudadana, control efectivo sobre el poder y protección de derechos sociales.

 

En síntesis: 

Se trata de indagar el origen de la declinación de Argentina.

La conformación del Estado Moderno.

Durante el gobierno de Nicolás Avellaneda, la revolución de 1880, con las batallas de “Olivera”, “Puente Alsina” y “Barracas”, constituye el último gran enfrentamiento armado entre la provincia de Buenos Aires y el poder central. La federalización de la ciudad, marca un hito en la consolidación del Estado argentino.  Este hecho, revela la precariedad de los gobiernos de Mitre, Sarmiento y del propio Avellaneda ante el poder de la provincia de Buenos Aires. El costo de afianzar el poder del Estado, no es un dato menor, estas batallas provocan la muerte de miles de soldados. (Halperin Dongui 1980)

En nuestro país, observa Hilda Sábato, lo que predominaba era la cultura de la violencia. (2008) Esas batallas, no solo nos revelan el significado del triunfo, sino el fin de 60 años de anarquía, y la importancia de la determinación del presidente Roca de acabar con todo conato de rebelión bajo la consigna de “Paz y Administración”

 

Consecuencias

_ La violencia urbana de las batallas abandona su vigencia:   la institucionalidad se afirma.   

_ El control de la Aduana permite al Estado nacional construir un aparato administrativo sólido y financiar políticas de expansión. 

_ Se cierra la etapa de guerras civiles, se inaugura la hegemonía oligárquica y se redefine la cultura política

_ Consolida la supremacía del Estado nacional sobre las fuerzas provinciales: se instituye un único ejército nacional.

 - El triunfo federal no sólo significa control fiscal y político, sino también la imposición de un nuevo orden que redefine la relación entre ciudadanos y Estado.

 

1880/1916

Con el liderazgo de Julio A Roca, se inicia la etapa de la consolidación del Estado Moderno dentro de un proyecto de carácter oligárquico. En ese proceso durante la llamada "Generación del 80" (1880-1916), la élite   argentina, transforma al país en una potencia agroexportadora. Bajo el lema "Paz y Administración", se consolida el Estado Nacional, se expande el ferrocarril y se fomenta la inmigración masiva. El Producto Bruto Interno (PBI) crece a tasas excepcionales, promediando un 6% anual ((Díaz Alejandro, 1980; Rapoport, 2003), lo que, por el tipo de producción, asienta las bases de una clase media ligada a los servicios necesarios para el modelo de desarrollo. Estos logros, requieren de una modernización institucional, destacándose la ley 1420 de educación común, la estabilidad política y una cultura liberal inspirada en la filosofía positivista.


*Dr. En Ciencia Política (UNC-CEA)



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