La declinación de Argentina, según la saga “Presente y Pasado” (2da parte)
Publicado en Diario Alfil: 20 de Agosto 2026
Continuidad: Que se infiere desde mi perspectiva del desarrollo, que inicio desde el centenario de la revolución de mayo hasta principios del siglo 21
5. Que la dimensión cultural termina siendo tan importante como la política y económica
Este punto le da una especificidad particular y adquiere una dimensión no suficientemente bien evaluada.
A medida que los estudios de diversos gobiernos y políticas se van profundizando a través de la diferenciación y acumulación de comportamientos analizados, surge con cierta claridad que “las crisis económicas e institucionales no pueden explicar por sí solas la declinación”. Lo que lleva a analizar las “raíces de nuestra cultura política”. Esto surge en “Presente y Pasado”, pero también en escritos previos a la saga.
La cultura política aparece entonces como el sustrato que reproduce los conflictos: dificultad para reconocer al adversario como legítimo, antagonismos que no encuentran reglas compartidas, predominio de identidades de pertenencia y una suerte de “guerra civil encubierta” que impide convertir el conflicto político en competencia democrática institucionalizada.
6. Y finalmente: la pobreza, la fuga de capitales y la baja inversión son consecuencias estructurales
Finalmente: porque todas las contradicciones de intereses e ideologías divergentes se manifiestan en la incapacidad de formular y ejecutar una política de acumulación y desarrollo económico.
El “Post Scriptum” identifica tres manifestaciones económicas centrales de la declinación:
“La consolidación de una **pobreza estructural”;
“la evasión y fuga permanente de capitales”, intensificada desde Martínez de Hoz;
“el bajo nivel de inversión”, que impide un desarrollo sustentable.
Es decir, la cultura política y la crisis de hegemonía terminan teniendo “efectos materiales concretos”.
¿Entonces, ¿qué quiere demostrar realmente la saga?
Una primera proposición:
“Argentina no declina porque haya elegido equivocadamente una determinada política económica, sino porque durante más de un siglo no consigue construir una hegemonía política, institucional y cultural capaz de producir acuerdos inter temporales, orientar el capitalismo, integrar socialmente a la población y sostener un proyecto nacional más allá de los cambios de gobierno.”
Lo expresado pone en claro, algo que atraviesa prácticamente todos los escritos: “cada crisis parece nueva, pero muchas veces reproduce mecanismos de crisis anteriores”.
Titular a la saga “Presente y Pasado” tiene una significación metodológica muy precisa. El pasado “no funciona como simple antecedente histórico”: funciona como explicación de las posibilidades y límites del presente.
El objetivo declarado de la saga es precisamente que la historia permita comprender las consecuencias de las decisiones políticas y, por lo tanto, sirva para una conducción del Estado más consciente.
Una segunda proposición:
Quizás tan importante como la primera o quizás mas.
Esta surge de manera implícita a lo largo de la descripción de las particularidades de las sucesivas crisis, por lo que la saga la reconoce y la hace explícita.
¿Quién puede conducir una transformación semejante?
Esa pregunta requirió desarrollar el capítulo sobre “La Argentina requiere de Hombres de Estado” y manifestar la preocupación por la universidad, la intelligentsia, las élites dirigentes y la formación de dirigentes públicos. Sin una respuesta adecuada el proceso socio político de argentina, seguirá reproduciendo el mito de Sisifo.
Porque si el problema fuera exclusivamente económico, bastaría con encontrar un buen programa económico.
Pero si el problema es “la incapacidad histórica para construir hegemonía, acuerdos inter temporales que permitan definir un proyecto nacional”, entonces el problema decisivo pasa a ser “la calidad de las dirigencias capaces de construir ese acuerdo”.
De todo lo manifestado. podríamos integrar los diversos estudios que constituyen la saga:
“de la historia económica → a la historia política → de la historia política → a la crisis de hegemonía → de la crisis de hegemonía → a la cultura política → y de allí → al problema de la formación de dirigentes y hombres de Estado”.
Sentido de la saga: intenta ser una explicación de por qué la Argentina tiene dificultades recurrentes para transformar sus recursos materiales y humanos en un orden político legítimo, estable y capaz de desarrollarse. De ello, que “Presente y Pasado” no es solamente una historia de la declinación argentina
“Es una invitación a aprender de la historia en lugar de volver a empezar de cero después de cada crisis”.
Eduardo Dalmasso. Dr. En Ciencia Política (UNC-CEA)
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